23 de junio de 2014

Due date

Noche de tormenta,de esas que hacía mucho que no veía.Una situación que se asemeja mucho a como me siento yo en estos momentos.Relámpagos,rayos y centellas!

Saber que día exacto va a nacer tu hija es,sino algo inesperado,  algo que te sitúa sin querer en primera línea de salida.

Cuando te quedas embarazada imaginas muchas veces para terminar soñando, con el momento del parto;las contracciones, los dolores, el correr al hospital, romper aguas... una película que va cobrando fuerza en tu cabeza y las imágenes inventadas se hacen un hueco en tu cerebro haciéndote creer que así será sin un ápice de duda. El único interrogante es la fecha exacta.Todo eso va cambiando ligeramente a medida que te acercas a la FPP y te plantas sin quererlo en la semana 40 y el ginecólogo decide que ya ha llegado el momento y que en cuatro días nacerá sí o sí. 

No es lo ideal,lo soñado, lo esperado...tu puzzle perfectamente terminado se empieza a deshacer y la desilusión te invade sin querer;incluso tu ogro se queda un poco en off y te regala una cara de cordero degollado en medio de la consulta, lo cual no hace más que crearte un sentimiento de culpa por no ser capaz de ponerte de parto de forma natural sin necesidad de medicación.


No poder vivir esa experiencia de la que muchas mujeres hablan es algo frustrante, para que negarlo.Luego,poco a poco asimilas la información y decides centrarte en lo positivo y en que lo importante es que nazca sana y que no haya complicaciones. 

Vives en otro país, las familias tienen que organizarse, tienes un bicho de casi tres años que necesita ser atendido durante las horas que dura el parto...un largo etc que te lleva a pensar que tenía que ser así y punto. Basta de culpas absurdas.

Pero saber donde vas, a que te enfrentas...buff,da miedito por no decir otra cosa;miedo con mayúsculas al parto en sí, al dolor del postparto, a que la subida de leche tarde más de lo deseado, a que tus hormonas se descoloquen aún más de lo debido,a no poder moverte después, a meterte en un quirófano...en fin,experiencias ya vividas que preferirías ahorrartelas esta segunda vez.

La vida te da de un lado y te quita de otro. No puedes abarcar todo lo bueno.

El viernes, 27 de Junio si Dios quiere, tendré a mi niña en brazos.